¿De dónde viene Oklium?

Crecí entre joyas.

Mi papá lleva más de veinte años en este negocio. Empezó mucho antes de que existiera Instagram, cuando vender una pieza significaba que alguien entrara por la puerta y uno tuviera que convencerlo ahí mismo, con la pieza en la mano. Yo pasé buena parte de mi infancia entre mostradores y cajas, viéndolo revisar piezas contra la luz y apartar las que no daban la talla. Uno aprende cosas ahí sin darse cuenta de que las está aprendiendo.

Hace cinco años decidí montar lo mío.

No para competir con él ni para reemplazarlo. Quería hacer algo distinto: piezas pensadas para gente que compra en línea, que las quiere usar todos los días y que no tiene cómo revisarlas contra la luz antes de pagar. Eso cambia lo que uno tiene que hacer bien. Cuando el cliente no puede tocar la pieza, la única forma de que confíe es que la pieza aguante.

Así nació Oklium.

Empezar dentro de un negocio con veinte años encima me ahorró la parte cara del aprendizaje. No tuve que averiguar solo cuáles proveedores cumplen y cuáles prometen bonito; esa información ya estaba en la casa. Lo que sí me tocó aprender fue lo otro: vender sin mostrador, responder mensajes a las once de la noche, empacar de forma que la pieza llegue a Cali igual de bien que a la vuelta de la esquina.

Cada pedido lo reviso o lo revisa alguien del equipo antes de salir, que es probablemente la única costumbre que me traje tal cual del negocio de mi papá.

Nuestro compromiso es brindarte a ti el mejor Oro Laminado 18K del mercado.

Gracias por leer hasta aquí, y sobre todo gracias si alguna vez nos compraste. Cinco años se pasan rápido cuando la gente vuelve.

Luis | Fundador de Oklium Gold

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